Dark Light
La física cuántica revela por qué, a pesar de que los átomos son mayormente vacío, no podemos atravesar paredes. Descubre los secretos detrás de esta fascinante paradoja.

La fascinación por la posibilidad de atravesar paredes, un concepto popularizado por la ciencia ficción, encuentra su base en la física cuántica, que revela la complejidad de la materia y la interacción entre átomos.

Durante décadas, la cultura popular ha alimentado la idea de que, con la tecnología adecuada o un poco de magia, podríamos atravesar barreras físicas. Desde el famoso andén 9¾ de Harry Potter hasta los superhéroes de Marvel como Visión, la noción de cruzar paredes ha sido un tema recurrente en películas y espectáculos de ilusionismo. Sin embargo, la ciencia ofrece una perspectiva más compleja sobre por qué esto es prácticamente imposible.

La premisa de que los átomos son en su mayoría espacio vacío ha sido reiterada en diversas plataformas, incluyendo la reciente película “Oppenheimer”, que ha reavivado el interés en este concepto. Se estima que un átomo es aproximadamente un 99,99999% vacío, lo que lleva a la pregunta: si tanto nosotros como las paredes estamos compuestos de átomos vacíos, ¿por qué no podemos atravesarlas?

La respuesta a esta pregunta se encuentra en dos fenómenos fundamentales de la física. Primero, la repulsión electrostática entre electrones. A diferencia de la representación clásica de los electrones orbitando un núcleo, estos se distribuyen en una nube de probabilidad. Cuando dos objetos se acercan, los electrones de ambos comienzan a repelerse, similar a cómo dos imanes con polos iguales se repelen. Este fenómeno es el primer obstáculo que impide que un objeto atraviese una pared.

El segundo obstáculo es el principio de exclusión de Pauli, formulado por el físico austriaco Wolfgang Pauli en 1925. Este principio establece que dos electrones no pueden ocupar el mismo estado cuántico, lo que significa que los electrones de un cuerpo no pueden coexistir en el mismo espacio que los electrones de una pared. Esta regla es crucial para la estructura de la materia y es una de las razones por las que los objetos sólidos no pueden atravesarse.

A pesar de que la repulsión electrostática y el principio de exclusión de Pauli son barreras significativas, la física cuántica introduce un fenómeno intrigante conocido como el efecto túnel. Este efecto permite que partículas subatómicas, como los electrones, tengan una probabilidad extremadamente baja de aparecer al otro lado de una barrera. Sin embargo, esta probabilidad es tan diminuta que, según Raheem Hashmani, doctorando en Física de la Universidad de Wisconsin-Madison, la posibilidad de que un ser humano atraviese una pared a través del efecto túnel es de aproximadamente una entre 10 elevado a 10 elevado a 30, una cifra tan grande que es prácticamente cero en términos prácticos.

Steven Rolston, físico de la Universidad de Maryland, refuerza esta idea al afirmar que, aunque teóricamente existe la posibilidad de atravesar una pared, es tan increíblemente baja que no ocurriría ni una sola vez durante toda la existencia del universo. Por lo tanto, la próxima vez que se sueñe con cruzar una pared, es importante recordar que no se trata de una cuestión de habilidad, sino de las limitaciones impuestas por la mecánica cuántica.

Related Posts